Banderines simpatiquísimos en el Tigre.
LA CASA MÍNIMA
Se encuentra ubicada en el Pasaje San Lorenzo al 380, en el barrio porteño de San Telmo. El por qué de su nombre parece un tanto obvio si miramos la fotografía. Ésta, cuenta con la particularidad de ser la más angosta de la Ciudad de Buenos Aires: mide exactamente 2,5 metros de ancho y 13 metros de profundidad.
¿Por qué de tan ínfimas medidas?
Para responder esto tenemos que recurrir a la Historia Argentina. Pero a una parte de la historia de nuestro país de la que muchos reniegan, o pretender mirar para el costado: la inmigración negra y nuestras raíces africanas.
Entre los siglos XV y XVIII, llegaron a la Argentina los primeros africanos, traídos como esclavos. Sólo en la provincia de Buenos Aires, para la primer mitad del siglo XIX, 20.000 de sus 800.000 habitantes eran negros.
¿Y esto qué tiene que ver con la Casa Mínima?
Como en 1813 se declara la libertad de vientres, y finalmente con la Constitución de 1853 queda abolida la esclavitud todas estas personas debieron buscar un lugar donde vivir. Por eso, en muchos casos, los antiguos “amos” les tenían que ceder una parte de su terreno para que los negros construyeran sus casas. Como era de esperar no les otorgaban grandes extensiones, sino lo mínimo e indispensable. Un claro ejemplo es la Casa Mínima, una de las últimas edificaciones de este tipo que aún subsite.
Cabe destacar la importancia que tuvo y tiene esta inmigración que se ve reflejada en los 2 millones de argentinos que HOY tienen algún tipo de ascendencia africana. Si bien no representa un gran número a nivel nacional, no se los puede invisibilizar (los afroargentinos llaman así a la forma en que se los quiso y quiere discriminar) ellos están ahí y son parte de nuestra historia.